El pobre gerenciamiento del tiempo es una de las causas más importantes del estrés cotidiano. Si bien es probable que no logremos eliminar completamente este estrés, existen cosas simples que podemos realizar para mejorarlo.
¡Dedica algún tiempo a implementar pequeños cambios y notarás la diferencia!
A continuación, 3 consejos para hacer más con menos estrés:
Jamás permitas que el trabajo interfiera con tu necesario tiempo libre o de inactividad. Sea que necesites tomarte los fines de semana, o una hora por la mañana para ir al gimnasio, o algunas horas para ver televisión, tómate el tiempo necesario para recargar tu energía. De esta manera serás más efectivo. Marca o bloquea el tiempo necesario para tu esparcimiento y comprométete con ello de la misma manera que lo haces con cualquier otra actividad laboral.
Establece un tiempo todos los días para trabajo ininterrumpido. Sea cual sea la tarea en la que tienes trabajar, prioriza tener cada día un bloque de tiempo para trabajar ininterrumpidamente en ese asunto. Si esto resulta imposible para ti, al menos intenta minimizar las interrupciones cuanto sea posible. Este tiempo te permitirá enfocarte en hacer las cosas que tienes que hacer y la sensación de haberlo logrado contribuirá de tal manera que serás más productivo durante el resto del día.
Lleva el control de tus actividades diarias. Por una semana, lleva contigo un cuaderno y anota todo lo que haces en el transcurso del día. Esto es muy útil ya que te permitirá tener un punto de referencia a partir del cual tendrás claro en que áreas deberás esforzarte para administrar mejor el tiempo. Esta información te permitirá identificar los puntos obvios en los cuales pierdes tiempo (podría ser que fuiste al supermercado tres veces en la semana o que te pasaste diez minutos todos los días buscando las llaves del auto, etc.). Cuando efectivamente ves a qué le dedicas tu tiempo, fácilmente podrás mejorar.
¡Espero tengas una semana productiva y libre de estrés!
Muchas veces deseamos fuera posible agregar algunas horas más a nuestro día para incrementar nuestra productividad. Hasta que alguien descubra cómo lograrlo, la solución para ser más productivos y administrar mejor nuestro tiempo es mejorar nuestras habilidades en la materia.
A continuación, 5 consejos prácticos para esta semana:
Identifica las actividades en tu día que consumen tu tiempo. Mantén algún control sobre cuánto tiempo dedicas a leer e-mails a navegar en Internet y a hablar por teléfono. Estos son algunos de los más conocidos “ladrones de tiempo”. Una vez que identifiques cuánto tiempo le dedicas a estas actividades, seguramente podrás “ahorrar” algo de tiempo en estas áreas.
Comienza por establecer objetivos alcanzables. Aún los más sencillos objetivos pueden contribuir con tus habilidades de administración del tiempo. Define algún objetivo sencillo -como por ejemplo no leer los e-mails personales durante el horario laboral durante una semana o archivar la correspondencia el mismo día que llega en lugar de apilarla. Una vez que alcances alguno de estos pequeños y simples objetivos, podrás continuar con algo más ambicioso. Para cuando te des cuenta, ¡el problema de administración del tiempo será algo del pasado!
Define un plan para la administración de tu tiempo. ¿Por qué? Simplemente porque, tal vez, tus esfuerzos no se noten hasta que comiences a realizar el seguimiento de tu progreso. Puedes crear un pequeño esquema con el plan que te haz propuesto y ubicarlo en tu escritorio –en algún lugar fácilmente visible. Incluye allí qué planeas hacer y luego completa cuándo realizaste esa actividad. Esto te permitirá ver rápidamente qué necesitas hacer. Además, en la medida en que vayas completando cada uno de los ítems, sentirás gran satisfacción. Esto redundará en motivación para continuar con el plan previsto y muy pronto serás un experto en productividad y administración de tu tiempo.
Encuentra el sistema de gerenciamiento del tiempo que se adapte a tu necesidad. Tendrás que llevar el control de tus objetivos de alguna manera. Ya sea en tu computadora, en tu agenda, en tu calendario, en tu Palm, en fin, de la manera que mejor te convenga. La clave es encontrar algo que te resulte adecuado. Lo importante es mantener sólo un sistema ya que tener sistemas diferentes para las cosas de la oficina y las cosas de casa muchas veces nos induce a confusión.
Utiliza la opción de recordatorios de tu calendario. Ya sea que uses el calendario del Outlook u otro sistema de correo electrónico o tu Palm o hand-held, utiliza la función de alarmas. Te ayudará a recordar qué has planeado para un determinado bloque de tiempo.
Establecer objetivos es un secreto que conocen muy bien los atletas destacados, los hombres y mujeres de negocios y las personas exitosas en general.
Pero decirlo es muy fácil… ¡hacerlo es otra cosa!
Yo confieso que definitivamente tengo todo anotado, llevo mis listas, etc.. Pero muchas veces me encuentro que dejo de lado este excelente ejercicio. ¡Excusas siempre tenemos! Sin embargo, me obligo a retomarlo porque definitivamente es el camino a transitar y cuando lo hago veo todo mucho más claro y preciso.
Como bien diría Claudia Juarez, de Motivación Plus, definir un objetivote brinda cierta motivación y foco para el corto y largo plazo. Te ayuda no sólo a enfocarte en las cosas que tenés que realizar sino también a planear y organizar tus recursos y tu tiempo, e inclusive, a adquirir las habilidades que necesitás para lograrlos.
Definir claramente objetivos de corto y largo plazo te permitirá medir tu progreso y obtener satisfacción personal una vez alcanzados. Llevar algún control también te facilitará ver tus avances y los objetivos efectivamente cumplidos. Esto elimina la sensación de estar siempre corriendo detrás de cosas que tenés que hacer. Detenerte, llevar este control y ser conciente de los logros obtenidos, redundaran en una mejora de tu autoestima y potenciará tus esfuerzos y actividades.
Pero volviendo a lo básico, establecer un objetivo es tomar una decisión respecto de lo que querés hacer, tanto en el corto como el largo plazo.
Luego, detallar algunas acciones concretas a realizar para alcanzarlos. Al desglosar los objetivos en metas más pequeñas y manejables, los alcanzarás más fácilmente y evitarás desanimarte frente a proyectos demasiado ambiciosos.
A continuación, algunas ideas a considerar para establecer objetivos y alcanzarlos:
La actitud juega un rol muy importante.
La planificación realista de los tiempos es fundamental para evitar frustrase.
La capacitación es clave. Si necesitás ciertas habilidades para alcanzar un objetivo, el primer paso será obtener el entrenamiento necesario.
La situación financiera también debe ser considerada. Tenés que ser realista a la hora de definir el dinero que necesitarás o el ingreso que esperas obtener.
La revisión de objetivos debe ser continua y flexible. Adaptarse y realizar las correcciones adecuadas es fundamental. Planeamos algo pero luego, la realidad puede indicarnos otra cosa.
En fin, definitivamente, más fácil decirlo que hacerlo…. para ejercitarlo, te propongo un primer objetivo: Establecer tus Objetivos.
Y la pregunta del millón es: ¿puedo realmente mejorar mis habilidades de organización?
Si bien es cierto que muchas personas nacen organizadas, yo creo que ser organizado es algo que se aprende. Hay muchos libros y técnicas para mejorar en este aspecto.
Como Asistente Virtual, estoy acostumbrada a organizar y ha sido un tema que me interesó desde siempre. Pero ¿cuáles serían los primeros pasos? ¿Por donde empiezo?
A continuación te presento muy brevemente 5 acciones que te ayudarán a organizarte:
Toma la decisión de organizarte. Parece básico pero en la medida en que identifiques que en el punto en el que te encuentras, organizarte es una prioridad, podrás alcanzar tu objetivo.
Agenda un tiempo. Deberás dedicar algún tiempo para alcanzar este nuevo objetivo. No importa si es un día completo (tal vez, el fin de semana… muchos de los emprendedores nos encontramos el fin de semana trabajando en algo que venimos posponiendo, no?) o si será 1 hora por día durante 1 semana. Pero tendrás que “invertir” este tiempo para luego ganar en productividad.
Despeja tu escritorio. Hacer al menos una rápida “limpieza” de tu escritorio será muy beneficioso. Probablemente, ¡haya muchas cosas que puedas tirar! Trabajar en un ambiente agradable y despejado te permitirá ser más productivo. Ordena, archiva, limpia y tira (esto último ¡todo lo que puedas!).
Prepara un listado. Anota todas de cosas que tienes que hacer. Debe incluir absolutamente todo: desde el contrato importantísimo hasta buscar la ropa en la tintorería. Saca todo de tu cabeza y escríbelo en tu lista.
Prioriza las tareas. Una vez que tengas este (seguramente, eterno) listado, prioriza tus actividades. Al priorizar las tareas y analizarlas en detalle podrás evaluar qué realizar y qué posponer. Sólo hay una determinada cantidad de horas en el día y proponerse objetivos inalcanzables solo conduce a la frustración. Sé realista.
Como dije, creo que la organización es una habilidad que se incorpora. Sin embargo, el requisito fundamental es tener el deseo de aprender y de formarse ciertos hábitos. Luego las cosas resultarán sencillas y saldrán “naturalmente”.
Espero estas acciones básicas que ayuden a comenzar. Dedicarle tiempo a la organización es importante. Y definitivamente, ¡después ahorrás tiempo!
¡Los emprendedores organizados cosechan más exitos!
RECURSOS:
Si aún no escuchás el programa de radio de Elba Torrado, ¡no te lo pierdas! Lo podés escuchar por Internet los viernes a las 16:00: www.750am.com.ar
El Canasto: este es un excelente blog que leo frecuentemente. Todo relacionado con la gestión del tiempo y más precisamente basado en el libro de David Allen, Getting Things Done (GTD).